PPA solar para empresas en Colombia: qué es y por qué cada vez más empresas lo eligen
Tu empresa puede empezar a pagar menos por la energía desde el primer mes, sin hacer una inversión inicial. Eso es exactamente lo que hace el PPA solar. Y aunque no todas las empresas lo necesitan de la misma forma, sí es una opción real, concreta y disponible hoy en Colombia. Esta guía explica qué es, cómo funciona, qué lo respalda legalmente y, sobre todo, en qué momento tiene más sentido para tu operación.
El año 2024 fue un punto de inflexión para la energía en Colombia. El fenómeno de El Niño redujo los niveles de los embalses a mínimos históricos llegando a menos del 31% de su capacidad, y disparó los precios de la energía en bolsa en más del 80% entre enero y septiembre de ese año. La matriz eléctrica del país, que depende en casi un 70% del recurso hídrico para la generación de energía eléctrica, dejó al descubierto una realidad que el sector ya advertía desde hacía años, pero que en 2024 llegó directamente al bolsillo de miles de empresas colombianas en forma de facturas más altas.
Para ese entonces, el PPA solar dejó de ser una curiosidad técnica para convertirse en una decisión financiera concreta: fijar el costo de la energía, protegerse de la volatilidad tarifaria y hacerlo sin necesidad de inversión inicial. El resultado es visible y Colombia se posiciona hoy como el tercer país de América Latina con mayor crecimiento en el mercado de contratos PPA detrás de Chile y México, con cerca de 480 MW instalados bajo este esquema en los últimos dos años.
En este artículo te explicamos exactamente qué es, cómo funciona, qué lo respalda y si puede ser una opción para tu empresa.
Aquí encontrarás:
• Qué es un PPA solar y en qué se diferencia de comprar energía de la red o invertir en paneles propios. • Cómo funciona el modelo en Colombia, con sus dos variantes principales. • Qué dice la regulación vigente y qué lo hace jurídicamente sólido. • Por qué cada vez más empresas colombianas están tomando esta ruta. • En qué momento específico conviene y en cuál no. • Las preguntas más frecuentes antes de tomar la decisión.
¿Qué es un PPA solar?
Un PPA (Power Purchase Agreement, o Acuerdo de Compra de Energía) es un contrato a largo plazo entre un inversionista (quien adquiere y es dueño del sistema solar fotovoltaico) y una empresa o consumidor, que paga por la energía que ese sistema genera a lo largo del tiempo.
La lógica del modelo es simple, un desarrollador tercero financia, diseña, instala, opera y mantiene el sistema fotovoltaico. La empresa usuaria no hace ninguna inversión en infraestructura, no asume los costos de operación ni de mantenimiento, y no se expone a fallas del sistema. Lo único que paga es la energía generada, a una tarifa que generalmente se ubica entre un 15% y un 30% por debajo de lo que pagaría a su comercializador de energía convencional, de acuerdo con operadores del sector.
Estos contratos tienen una duración típica de 10 a 20 años, y durante ese período el precio del kWh puede ser fijo o estar indexado a un porcentaje de crecimiento predeterminado, generalmente atado al IPC o a un factor menor, lo que permite planificar el gasto energético con mucha más certeza que en el mercado spot.
Existen dos modalidades de pago en los contratos PPA:
La primera es el esquema pague lo generado, en el que la empresa paga por la energía que el sistema solar efectivamente produce. Es la modalidad más frecuente en Colombia. La segunda es pague lo consumido, en la que el cobro se basa en la energía que la empresa efectivamente consume del sistema; este mecanismo es menos habitual para soluciones solares de autogeneración.
Al final del contrato, las partes deben definir qué sucede con el activo, es decir, si el sistema solar se transfiere a la empresa usuaria, se renueva el contrato o se desmonta. Este punto debe quedar pactado claramente desde el inicio.
Una distinción clave: el inversionista recibe los incentivos fiscales
En el modelo PPA, los beneficios de la Ley 2099 de 2021 los recibe el inversionista dueño del activo, no la empresa usuaria. Esto no afecta el ahorro en la factura de energía que recibe la empresa, pero sí importa si la empresa busca acceder directamente a esos beneficios fiscales. En ese caso, la alternativa sería la inversión propia o el leasing financiero donde ella es titular del activo.
Cómo funciona el modelo en Colombia
En Colombia existen dos modalidades principales de PPA solar para empresas, y la diferencia entre ellas tiene implicaciones técnicas, regulatorias y financieras relevantes.
PPA onsite (detrás del medidor)
Es el esquema más extendido. La planta solar se instala directamente en las instalaciones de la empresa, ya sea en el techo, cubierta, parqueadero o terreno disponible dentro del mismo predio, y la energía generada se consume directamente en ese punto. Como la empresa no necesita desplazar energía a través del sistema eléctrico nacional para consumirla, esto simplifica los trámites regulatorios y elimina los cargos asociados al uso de la red para el autoconsumo.
PPA offsite
En esta modalidad, la planta solar está ubicada en un predio diferente al de consumo. La energía generada se entrega al Sistema Interconectado Nacional (SIN) y la empresa "consume" esa energía en su propia sede a través de la red. Esta variante es especialmente útil para empresas con múltiples sedes o cuyas instalaciones no tienen condiciones físicas para alojar una planta solar de tamaño suficiente. Esta es precisamente la figura que habilitó el Decreto 1403 de 2024 y que en 2026 encontró su régimen operativo definitivo con la Resolución CREG 101 099.
Qué dice la regulación en Colombia
El PPA solar en Colombia no opera en un vacío legal. Tiene un marco regulatorio sólido que ha venido consolidándose durante más de una década.
Ley 1715 de 2014: esta ley integra las fuentes no convencionales de energía renovable (FNCER) al sistema energético nacional y estableció el concepto de autogeneración con la posibilidad de que empresas produzcan su propia energía para cubrir sus necesidades. Además, se puede evidenciar el acceso a incentivos tributarios para quienes invierten en los proyectos, incluyendo deducción en impuesto de renta, exención del IVA y exención arancelaria, que benefician al inversionista dueño del activo.
Ley 2099 de 2021: esta es una ley que complementa y amplía la Ley 1715, fortaleciendo el marco para la eficiencia energética y la transición hacia las renovables.
Decreto 1403 de 2024: aquí hay un cambio de reglas. En este decreto se introduce formalmente la figura del autogenerador remoto y de manera explícita, permite que los activos del sistema solar sean propiedad de un tercero desarrollador, lo que hace jurídicamente viable el modelo PPA dentro del esquema de autogeneración remota, como lo confirman múltiples análisis de expertos en derecho energético.
Resolución CREG 101 099 de 2026: convierte la habilitación del Decreto 1403 en un régimen operativo completo y definitivo para la autogeneración remota, estableciendo reglas claras sobre conexión, cargos de red y obligaciones para cada tipo de autogenerador. Esta resolución consolida el modelo desde el punto de vista operativo. Resolución 40379 de 2025 del Ministerio de Minas y Energía: estableció de manera transitoria que el autoconsumo remoto no está sujeto al cobro del Costo Equivalente Real de Energía (CERE), lo que mejora directamente la ecuación financiera de los proyectos.
Lo que hoy existe es un marco regulatorio que habilita, con respaldo legal claro, que un tercero invierta en un sistema solar fotovoltaico instalado dentro o fuera de las instalaciones de tu empresa, y que tú como empresa pagues únicamente por la energía que ese sistema produce. Eso es exactamente lo que define a un PPA.
Por qué cada vez más empresas en Colombia están tomando esta ruta
No es solo una tendencia. Hay razones concretas detrás del crecimiento acelerado de este modelo.
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Precio del kWh fijo en un mercado volátil El mercado energético colombiano vivió en 2024 una volatilidad sin precedentes. Los precios en bolsa llegaron a casi duplicarse entre enero y septiembre de ese año, impulsados por la sequía del fenómeno de El Niño que redujo la disponibilidad hídrica y forzó al país a depender de generación térmica más costosa. Aunque las condiciones mejoraron en 2025, la estructura del sistema no ha cambiado; una matriz que depende en casi 70% de la hidroelectricidad seguirá siendo vulnerable a los ciclos climáticos. Un PPA permite fijar el precio del kWh para una parte del consumo por diez, quince o veinte años, convirtiendo un gasto variable en un costo que se puede planificar.
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Sin inversión inicial de capital El inversionista pone el CAPEX. La empresa no desembolsa nada para tener el sistema funcionando. En términos financieros, esto significa que el ahorro en energía no compite con otras prioridades de inversión dentro de la compañía. El proyecto se paga con los mismos ahorros que genera. Para la empresa, el resultado es un Valor Presente Neto (VPN) positivo desde el inicio: paga menos por la energía sin haber invertido un peso en infraestructura.
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Sin responsabilidades de operación ni mantenimiento La operación y el mantenimiento del sistema solar están a cargo del inversionista. Si un panel falla, si un inversor requiere reemplazo, si hay que hacer limpieza preventiva o correctiva, es responsabilidad del desarrollador. La recomendación del sector es que la misma empresa de ingeniería que hace el diseño y montaje sea quien realice la operación y el mantenimiento, para garantizar continuidad técnica. La empresa usuaria opera con energía solar sin necesidad de ser un experto técnico.
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Energía renovable acreditable para reportes ESG La energía generada por el sistema solar es 100% renovable y completamente trazable, lo que significa que puede demostrarse con datos reales, quién la produjo y quién la consumió. Eso le permite a las empresas acreditar con respaldo técnico que parte de su operación funciona con energía limpia, algo que hoy piden clientes, inversionistas y organismos de certificación. Si tu empresa elabora reportes de sostenibilidad, el consumo de energía solar bajo un PPA reduce directamente las emisiones asociadas a la electricidad que compras, que es uno de los indicadores más exigidos en estándares como GRI (el marco de reporte de sostenibilidad más usado a nivel global), o en evaluaciones de proveedores como EcoVadis. El PPA no solo genera ahorro económico también es una herramienta de responsabilidad social empresarial concreta, verificable y cada vez más exigida.
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Disminución real de la huella de carbono Cada kilovatio generado por un sistema solar en una empresa colombiana reemplaza electricidad que, en períodos de estrés hídrico, proviene de plantas térmicas. El impacto ya es visible, los 480 MW instalados bajo PPA en los últimos dos años han evitado más de 200.000 toneladas de CO₂.
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Un modelo que ya demostró funcionar en Colombia La producción mensual de autogeneración bajo esquemas PPA corporativos pasó de menos de 3 GWh en 2023 a más de 12 GWh en 2025. Ese salto no ocurre por casualidad, contratos PPA se están consolidando como una de las principales herramientas para que las empresas aseguren suministro eléctrico competitivo, previsible y sostenible. Algunas empresas de ingeniería que hacen el diseño y montaje de los sistemas solares tienen inversionistas aliados que ofrecen este tipo de modelo, lo que facilita encontrar un socio idóneo en una sola propuesta.
¿Cuándo conviene un PPA solar?
Esta es la pregunta que importa. Conviene cuando se dan una o varias de las siguientes condiciones:
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Tu empresa tiene un consumo energético estable y significativo. El PPA funciona mejor cuando la demanda de energía de la empresa es predecible y constante en el tiempo. En Colombia el compromiso de compra de 10-20 años puede representar un riesgo si el consumo de la empresa baja, ya que la obligación de pago recae sobre la energía generada. En la práctica, una planta industrial, una bodega logística, un centro comercial o una sede corporativa con ocupación regular son los perfiles ideales. Si el consumo varía mucho por temporada o puede caer drásticamente, hay que revisar con cuidado las condiciones del contrato antes de firmarlo.
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No tienes capital disponible para invertir en el sistema, pero quieres ahorrar en tu factura de energía. Si la empresa quiere reducir su factura de energía, pero no puede o no quiere destinar CAPEX a una instalación fotovoltaica, el PPA elimina esa barrera. El ahorro llega desde el primer mes, sin afectar el flujo de caja ni competir con otras inversiones del negocio.
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Tienes compromisos de sostenibilidad que respaldar con energía real. Si tu empresa tiene metas de carbono, reporta bajo estándares ESG o necesita demostrar ante clientes o certificadoras que consume energía renovable, el PPA da esa trazabilidad. La energía es medible, verificable y acreditable.
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Tu sede tiene condiciones físicas para instalar la planta solar. Para un PPA onsite, el predio necesita espacio disponible: techo con área suficiente y estructura que soporte el peso, o terreno adyacente. Si las condiciones físicas no están dadas, la opción es el PPA offsite o el esquema de autogeneración remota habilitado por el Decreto 1403 de 2024.
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Tienes estabilidad de largo plazo en tu ubicación. Un contrato de 15 años tiene más sentido en un inmueble propio o en un arrendamiento de largo plazo que en una sede que la empresa puede dejar en tres años. La instalación queda físicamente en el predio; si la empresa se va antes del plazo, la estructura contractual puede complicarse y generar penalidades.
Si quieres saber si tu casa o sede aplica, revisa nuestra guía de sistemas solares residenciales.
¿Cuándo no conviene un PPA solar?
Entender en qué condiciones el PPA no es la mejor opción es tan valioso como conocer sus ventajas. Te mostramos los escenarios donde conviene explorar otras alternativas.
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Cuando la empresa quiere los incentivos tributarios de la Ley 1715 directamente. En el modelo PPA estándar, el desarrollador es quien invierte en los activos y quien accede a los beneficios tributarios (deducción de hasta el 50% de la inversión en impuesto de renta, exclusión del IVA y exención arancelaria). La empresa usuaria no es la propietaria del sistema y, por tanto, no aplica directamente a esos beneficios. Si la empresa quiere acceder a esos incentivos, la alternativa es la inversión propia o el leasing financiero donde ella es titular del activo.
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Cuando la empresa tiene alta probabilidad de reducir drásticamente su consumo. El contrato PPA incluye un compromiso de compra sobre la energía generada. Si el consumo baja significativamente por reducción de operaciones, cierre de líneas productivas o cambio de modelo de negocio, la empresa puede quedar pagando por energía que no consume. Antes de firmar, es necesario revisar la estabilidad proyectada del consumo.
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Cuando el predio es arrendado con contrato muy corto y el arrendador no da autorización. Si el contrato de arrendamiento no lo permite o si el propietario no está dispuesto a autorizar modificaciones estructurales, un PPA onsite no es viable en esa sede. La alternativa es evaluar el modelo offsite o la autogeneración remota, que no requiere instalar nada en el techo del punto de consumo.
Preguntas frecuentes sobre PPA solar para empresas en Colombia
¿Qué pasa si el sistema solar genera menos energía de la proyectada?
En el modelo PPA, el inversionista asume el riesgo de producción. Si el sistema genera menos energía por razones dentro de su responsabilidad como falla de equipos, mantenimiento deficiente, entre otros, la empresa paga solo por lo que efectivamente se generó. Los términos exactos dependen de lo negociado en el contrato, por lo que este punto debe quedar bien definido antes de firmar.
¿La empresa puede acceder a un PPA solar si arrienda su sede?
Depende del contrato de arrendamiento y del propietario del inmueble. Para un PPA onsite, se requiere autorización del propietario para hacer intervenciones estructurales. Si eso no es posible, el modelo offsite o la autogeneración remota del Decreto 1403 de 2024 son alternativas válidas: la planta solar no se instala en la sede de consumo.
¿El PPA solar aplica para empresas en el mercado regulado?
Sí. El modelo PPA para autogeneración aplica tanto a empresas del mercado regulado como del no regulado. La diferencia está en la escala del proyecto y en cómo se estructura el contrato. Las condiciones específicas deben evaluarse caso por caso.
¿Al final del contrato, la empresa se queda con el sistema?
Depende de lo que establezca el contrato. Algunos modelos incluyen la transferencia del sistema al final del período pactado, otros contemplan renovación del acuerdo o desmontaje. Es uno de los puntos que debe quedar definido con claridad antes de firmar.
¿Qué duración tiene normalmente un PPA solar en Colombia?
Los contratos PPA en Colombia se pactan entre 10 y 20 años. El plazo exacto depende del tamaño del proyecto, el perfil de consumo de la empresa y el modelo de recuperación de inversión del desarrollador. En algunos casos existen cláusulas de salida con penalidades si se termina el acuerdo antes de completar el plazo pactado.
¿El PPA es lo mismo que comprar energía renovable en el mercado no regulado?
No exactamente. En el mercado no regulado, una empresa puede negociar contratos de suministro de energía, incluyendo energía de fuentes renovables con comercializadores. Un PPA solar para autogeneración es un esquema diferente: la planta solar se instala específicamente para la empresa y la energía que genera tiene trazabilidad directa desde ese sistema hasta el consumo de la compañía. Ambos modelos pueden coexistir en la estrategia energética de una empresa.
Cómo lo hace Erco Energía
En Erco acompañamos a empresas a estructurar proyectos de energía solar desde el diagnóstico hasta la operación. Nuestro modelo integra la comercialización de energía, el desarrollo de proyectos solares fotovoltaicos y la tecnología de monitoreo para que tu empresa tenga visibilidad real de su consumo y su gasto. Todo en una sola propuesta.
Si tu empresa está evaluando un PPA solar, el punto de partida es siempre el mismo: entender tu perfil de consumo real, las condiciones físicas de tus instalaciones y tus objetivos financieros y de sostenibilidad. Con esa información, es posible determinar si el PPA es el modelo correcto y en qué condiciones tiene más sentido para tu operación específica.
El marco legal ya está. La tecnología también. Y en un mercado energético que ha demostrado ser volátil, los expertos del sector advierten que los próximos años traen incertidumbre en precios. Fijar el costo de una parte de tu energía a través de un PPA es una forma concreta de protegerte de eso.
Valores de referencia para Colombia 2026. El costo final varía según región, tipo de techo y condiciones de instalación.
